Quote #6
Pero ya duerme sin fin. Ya los musgos y la hierba abren con dedos seguros la flor de su calavera. Y su sangre ya viene cantando: cantando por marismas y praderas, resbalando por cuernos ateridos, vacilando sin alma por la niebla, tropezando con miles de pezunas como una larga, oscura, triste lengua, para formar un charco de agonia junto al Guadalquivir de las estrellas. ?Oh blanco muro de Espana! ?Oh negro toro de pena! ?Oh sangre dura de Ignacio! ?Oh ruisenor de sus venas!